¿Entonces cuál es este principio?
El éxito es un proceso y en cada etapa del proceso hay puertas invisibles que bloquean el acceso a la siguiente fase del proceso.
Mientras no podamos...
- identificar cada puerta invisible,
- identificar y obtener la llave que abre la puerta,
- identificar y aprender la forma de girar la llave en la cerradura de la puerta, nos quedaremos en el mismo lugar, ocupados pero sin lograr ir a ningún lado, girando y girando en círculos.
Las puertas en cada etapa son invisibles. Ellas no son evidentes ni obvias. Es como la ley del éxito, o la conocés o no la conocés. No podés adivinar.
Las llaves para cada puerta son también invisibles y son diferentes en naturaleza unas de otras. O las conocés o no las conocés.
Por último, existe una manera única de girar cada llave en cada cerradura. Así como las puertas y las llaves en sí, o conocés o no conocés cual es la manera. No sirve de nada tratar de adivinar o imitar la forma como otra gente gira sus llaves, ya que la mayoría está también ocupada sin lograr ir a ningún lado, girando y girando en círculos.
Así como hay varias puertas y etapas en el camino al éxito, también hay varias llaves y técnicas para girarlas. NO existe una sóla llave maestra, a pesar de lo interesante que resulta la idea y por mucho que quiera algún gurú de auto-ayuda o de negocios convencerte de ello.
Lo irónico de todo esto es que vos ya tenés las llaves para cada puerta en tu poder. Te lo digo en serio. Pero el problema es que no importa que sólo puedas entender a estas llaves, si no que además puedas reconocerlas.
Llave uno: La ley del éxito. ¿Sabías ya que era una de las llaves, la primera de todas? ¿O pensabas que era sólo un refrán bonito? Esta ley te dice desde el principio que no es suficiente hacer las cosas correctas. Hay que hacer las cosas correctas por las razones correctas.
Todos están tan ocupados tratando de descubrir CÓMO hacer las cosas que se olvidan de QUÉ deben estar haciendo y PORQUÉ.
¿Te diste cuenta de que la ley del éxito sólo habla del qué y del porqué, pero no aparece el cómo? Eso es porque si entendés el proceso de causa y efecto que la define, ¡vos podés inventar tu propio cómo!
Llave dos: Entender y reconocer los cuatro pilares del éxito. Debés entender claramente que sólo con una correcta visión que se traduzca en disciplina podrás hacer realidad esa visión. No hay vueltas que dar. No hay éxito sin tiempo y esfuerzo.
Llave tres: Perspectiva. Es una llave que sirve en todo en la vida. Vas a tener que moverte hacia lugares cada vez más altos para poder ver las cosas con toda claridad y entenderlas. La perspectiva incorrecta te hará hacer las cosas equivocadas por los motivos equivocados.
Llave cuatro: Equilibrio. Es la llave que tiene que ver con los aspectos emocionales de nuestro proceso de toma de decisiones. Cuando encontrás la perspectiva correcta automáticamente encontrás el equilibrio para tu percepción de la realidad, tu actitud y tu respuesta a lo que te ocurre.
Llave cinco: Propósito. Sin propósito andaremos por ahí ocupados pero sin lograr ir a ningún lado, girando y girando en círculos. Lo bueno de encontrar la perspectiva correcta es que, además de darte equilibrio en tus emociones y actitudes, también te da propósito en tus palabras y actos.
Tus actividades depronto tienen una dirección que lleva a resultados.
Existen otras llaves que vos mismo debés descubrir.
Éxito en tu viaje,
Ronal