Muy poca gente ha oído hablar sobre la ley del éxito, esa es la razón por la cual tan pocos tienen éxito en los negocios. Pero aún menos han oído hablar sobre la ley del fracaso, lo que explica porqué el 90% la aplica sin saberlo.
Lo simpático de todo esto es que mucha gente aplica la ley del fracaso todo el tiempo, pero espera tener éxito!
Por qué lo hacen? Simplemente lo ignoran. Cómo podrías vos obedecer una ley si ni siquiera sabés que existe? Y como estas dos leyes se excluyen a sí mismas, si no estás obedeciendo a una, estás obedeciendo a la otra. No hay salida.
Teniendo en cuenta que una ley requiere conocimiento y la otra no, cuál creés que es la que más gente obedece la mayor parte del tiempo sin saberlo?
La ley del éxito va directo al grano. No podés cambiarla ni evitarla. Aquí está...
"Haz sólo las cosas correctas, sólo por los motivos correctos."
Puede ser tan sencilla así? Pero fijáte bien, si vos sólo hacés las cosas correctas y las hacés sólo por los motivos correctos, vos no podrías nunca equivocarte! No podrías fracasar! Porque sí o sí deberías tener éxito.
Pero sin embargo el 90% fracasa.
Simplemente porque no saben qué son las cosas que deben hacer ni los motivos para hacerlas. Y vos sólo lo podés saber o no. Tratar de adivinar no sirve.
Tus mejores chances si tratás de adivinar son 50:50 cuando tenés dos opciones para elegir. Pero por lo general siempre hay más opciones y vos simplemente no las estás viendo porque están escondidas en el bosque y no las ves debido a todos esos árboles.
Y cada opción tacha tus chances adicionales de estar en lo correcto.
Copiar lo que los otros hacen con sus negocios? Esto no existe. El 90% fracasa, lo recordás? Así que copiar a los otros están haciendo es la receta segura para el fracaso!
Pero porqué están todos copiando? Casi seguro porque alguien trató de adivinar qué se debe hacer y todos le siguieron.
Ahora entra en escena la ley del fracaso.
Esta ley es tres veces más amplia que la ley del éxito.
Sólo por eso, es razonable que tenés tres veces más posibilidades de obedecerla si no sabés distinguir.
"Haz las cosas correctas por los motivos incorrectos."
"Haz las cosas incorrectas por los motivos correctos."
"Haz las cosas incorrectas por los motivos incorrectos."
Ya estás viendo cuál es el grave problema?
Hacer las cosas incorrectas por los motivos correctos es la noción maquiavélica Ganar-Perder de que "el fin justifica los medios", "todo vale en el amor y la guerra", etc. (muy tonto, como Maquiavelo lo descubrió después)
Hacer las cosas correctas por los motivos incorrectos es la absurda noción de Perder-Ganar de que "los medios justifican el fin." Eh? Explicáme de nuevo eso? (más tonto aún)
Y hacer las cosas incorrectas por los motivos incorrectos es algo suicida. Es Perder-Perder en su más pura esencia. La estupidez máxima. Es como una sentencia de muerte para tu negocio y creéme que se hará realidad!
Tus probabilidades de obedecer la ley del fracaso por omisión no son solamente tres veces mayores que la ley del éxito. En realidad son 3 al cuadrado!
Eso es NUEVE veces mayores, dicho de otra manera, 9:1, o 90% contra 10%
Pensálo. Sólo el 10% tiene éxito con sus pequeñas y medianas empresas.
Existe otro set de factores que conforman la base para el éxito en todo en la vida, no sólo en los negocios.
Los cuatro pilares fundamentales del éxito.
El éxito en cualquier proyecto está determinado por estos cuatro pilares. Si uno de ellos falta, la estructura colapsará más tarde o más temprano.
Visión: Debés tener una clara visión de lo que querés conseguir. Es el principal atributo del verdadero liderazgo, pero es también el último, porque se transforma en la realidad del proceso.
Cuidado, sin embargo, con las visiones averiadas, basadas en la pereza, ignorancia, miedo a la pérdida o avaricia, porque te ayudarán a hacer las cosas incorrectas por las razones incorrectas.
Tiempo: No importa cuanto te mates laburando, no podés eliminar la necesidad de invertir tiempo, especialmente en las fases iniciales de tu negocio.
Claro que si trabajás de manera inteligente podés llegar a cortar la relación entre tiempo invertido y el dinero adquirido. Pero eso es una consecuencia, un efecto o resultado del éxito. No es el causante del éxito. No los confundas.
Esfuerzo: Tan indispensable como el tiempo cuando estás construyendo tu éxito. Una vez más, vos podés apalancar tu esfuerzo hasta llegar a cortar toda relación entre tu esfuerzo invertido y el dinero adquirido. Pero así como el tiempo, eso es una consecuencia del éxito.
Disciplina: Sin autodisciplina nunca podrás invertir ni el tiempo ni el esfuerzo requeridos para realizar tu visión. Y sin tu visión para guiarte y motivarte nunca tendrás la disciplina necesaria para que se haga realidad.
Esto es todo muy obvio, pero no lo es tanto, ya que si lo fuera, no habría tanta gente metiéndose en el último negocio de moda y tratando de tener suerte en los negocios sin ninguna inversión de tiempo, dinero, esfuerzo y disciplina.
Por tu éxito,
Ronal
martes, 31 de diciembre de 2013
jueves, 26 de diciembre de 2013
Por qué deberías ser el vendedor número uno de tu propio negocio?
¿Qué es un negocio?
Sea cual fuere el tipo de negocio que quieras emprender, debés entender que un negocio no es un hobby ni un pasatiempo. Si es así como lo ves, ese será todo lo que obtendrás. Podés encarar tu negocio de manera informal, pero después no te quejes por lo que cosecharás.
Definamos entonces negocio como el intercambio de recursos por dinero. Si no ganás dinero, no estás haciendo negocios.
El apalancamiento
La diferencia más importante entre ingreso individual e ingreso colectivo y pasivo es el apalancamiento.
Cuando la rueda de un automóvil entra en llanta, se utiliza una palanquita llamada gato para levantar el auto y cambiar la rueda. El gato es capaz de levantar mucho más que su propio peso. A mi eso me parece asombroso.
Podríamos usar un camión grúa para levantar el auto, pero de esta forma no habría apalancamiento eficiente, porque la palanca sería muy grande y sería hacer mucho ruido por pocas nueces. El trabajo se concreta, pero a un alto costo.
Eso es apalancamiento: lograr grandes resultados, con el uso de una pequeña palanca.
Haciendo las cosas incorrectas por los motivos incorrectos
Hablemos de Juan. No existe apalancamiento en que Juan invierta dinero en montar una despensa, compre mercadería y se ponga a trabajar día y noche en el negocio. No hay apalancamiento porque pueden pasar así diez años sin que Juan cumpla el objetivo de todo apalancamiento: trabajar menos y ganar más.
Ahora, supongamos que Juan monta una despensa, compra mercadería y empieza a trabajar. Cuando su ganancia le permite, contrata a José para que atienda la despensa. Juan premia a José de manera directa a su esfuerzo. José gana más porque produce más y Juan también gana dinero gracias al esfuerzo de José. Es ganar-ganar.
Con el excedente de dinero, en vez de usarlo para comprarse un automóvil más lujoso, ampliar su casa o realizar viajas a lugares exóticos para después publicar las fotos en Facebook, Juan prefiere reinvertir en crear más y más despensas. Juan debe hacer esto porque en nuestros países la mayoría de lo bancos no se arriesga a prestar dinero al pequeño emprendedor.
Juan monta otra despensa y coloca a María para atenderla. Y así lo hace una y otra vez. Va montando más y más despensas, que con el tiempo crecen y se convierten en supermercaditos y contrata más y más gente a la que elige cuidadosamente y paga acorde a su esfuerzo… después de todo, ellos están atendiendo a los clientes de Juan y ayudándole a ganar dinero, mientras él lidera a su gente.
Ellos son parte del equipo de trabajo de Juan y él les cuida para que estén contentos. Al cabo de diez años, en vez de estar esclavizado en su única despensa como en la primera opción, él es propietario de una cadena de minimercados con un competente y bien pagado gerente que administra su negocio. Trabajas menos y gana más. Ahora sí podría ser buen momento para empezar a comprar autos, casas y viajes.
El problema es que por lo general la gente que no trabaja como empleado de alguien, trabaja como autoempleado. O sea, “se compra un empleo” y se esclaviza al mismo. ¿Por qué? Porque Juan, tiene miedo de que un empleado no atienda a los clientes tan bien como él mismo lo haría, Juan tiene miedo que sus empleados le roben, Juan tiene miedo a arriesgarse en reinvertir su dinero y expandirse y Juan cree que nadie lo puede hacer mejor que él, por eso lo hace todo sólo.
Juan se ocupa de la contabilidad, de comprar la mercadería, de atender a los clientes, de cobrar a los morosos, todo eso, en vez de hacer las cosas que realmente traen dinero a su bolsillo y que talvez no podría delegar a nadie: buscar nuevas oportunidades de invertir su dinero para ganar más.
Eso es lo que todo dueño de negocio debería hacer: Vender (en el sentido más amplio de la palabra)
Sólo la venta expande el negocio, no la administración del dinero que entra.
Muchos dueños de pequeños negocios se equivocan y hacen las cosas incorrectas por los motivos correctos al dedicarse a administrar el negocio y contratan gente para la venta, cuando debería ser al revés. ¿Por qué hacen esto? Porque es más cómodo administrar que vender. El vender te expone al rechazo y al tener que estar cara a cara con el cliente y satisfacer sus necesidades.
Dejáte de perder el tiempo con tonterías y ponéte a vender.
Ronal
Ronal
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