martes, 2 de febrero de 2010

¿Por qué si sos empleado necesitás un negocio propio hoy día más que nunca antes?

¿Cómo es que estamos mucho más avanzados que nuestros padres pero sin embargo parece que cada año quedamos más y más atrás?

- Fuimos los primeros en efectuar control de natalidad efectivo. No tenemos tantos hijos como nuestros padres tuvieron, por lo tanto hay menos gente para pagar por nuestra jubilación.

- Estamos mejor educados, por lo tanto empezamos a trabajar más tarde (20 años) que nuestros padres (15 años)

- Viviremos más tiempo (85 años) que nuestros padres (70 años)

- Nuestros padres fueron condicionados a ser sencillos y ahorrar.

- Nosotros no ahorramos un huevo, pero sí gastamos (¡y encima a crédito! O sea, ¡empeñamos lo que todavía no hemos ganado!)

Para resumir, en este gráfico podés ver porqué nuestra jubilación será diferente a la de nuestros padres:

La generación de nuestros padres

Ellos trabajaron 50 años para sostener una jubilación de 5 años. O sea, trabajaron y ahorraron 10 años por cada año de jubilación.

Nuestra generación

Nosotros trabajamos y nos dedicamos a gastar por 40 años y tendremos que sobrevivir una jubilación de 25 años con poquísimo o ningún dinero. O sea, eso es menos de 2 años de trabajo sin ahorrar, por cada año de jubilación.

Hay algunas razones por las cuales no tenemos dinero en este preciso momento.
En los 90, la deuda promedio de una familia representaba menos del 30% del ingreso anual.

Hacia inicios de los 2010, gracias al intenso marketing de los bancos y entidades financieras para hacernos creer que creamos activos al construir nuestros hogares y comprar automóviles de último modelo, la deuda promedio por familia subió a 70% del ingreso anual.

Nos pusimos a renovar, ampliar y construir nuestras casas y comprarnos el auto plateado modelo del año mientras los bancos nos sacan el jugo como a vacas lecheras antes de nuestros años de jubilación que a toda bala se avecinan.

Aparte de todo eso, la inflación ha sido más intensa en los últimos diez años que anteriormente. Los maestros y trabajadores de la salud pelean por un miserable aumento de 5% durante años, pero los bienes y servicios cuestan 10% más cada año.

¿Existe algo que podamos hacer?
Por lo menos ahora sabemos porqué no llegamos ni a fin de mes. Cuando no conocemos las causas de la enfermedad, es imposible curarla. Muchas veces sólo remediamos temporalmente el mal sin realmente tratarlo.

Esto nos causa estrés, destruye nuestra salud y compromete nuestras relaciones y se resume en dos cosas:

- No tenemos dinero

- No tenemos tiempo

Pero el verdadero problema es nuestra educación, experiencia laboral y visión distorsionada de la vida que nos obliga a ser únicamente dos cosas:

Empleados: intercambiamos una cantidad fija de tiempo por una cantidad fija de dinero.

Compradores: intercambiamos una cantidad fija de dinero por bienes y servicios de valor fijo.

El verdadero culpable
La causa de nuestra falta de tiempo y nuestra falta de dinero es nuestra esperanza equivocada en asegurar nuestras vidas al ingreso individual.

Ingreso individual es lo que ganamos cuando intercambiamos algo de valor fijo por otra cosa de valor fijo. Casi siempre se trata de cambiar nuestro tiempo por dinero en un empleo. Esto limita nuestro tiempo libre y la oportunidad de crear otras fuentes de ingreso, porque nos roba el apalancamiento financiero que podemos tener. 

Es a veces peor aún si somos profesionales independientes que cobramos por hora o por trabajo terminado, porque eso pone un límite automático en lo que podemos llegar a ganar (¡porque no podríamos trabajar 24 horas al día!). 

El ingreso individual tiene dos beneficios
- Es inmediato, casi siempre sólo esperamos hasta fin de mes para cobrarlo.

- Es predecible, sabemos que siempre está ahí y cuánto es.
De modo que vivimos al filo de la navaja, pagando nuestras cuentas que se nos enciman, de un mes al otro.

Una trampa peligrosa
Nos encadenamos a nuestro molino de ingreso activo de 7 a.m. a 4 p.m. porque no vemos forma de escapar de la esclavitud del salario. Como dicen, “el hombre gasta su salud buscando el dinero y luego gasta todo su dinero buscando su salud.”

Es peor si somos profesionales independientes porque tendemos a trabajar más horas y más duro, por un poco más de dinero, a cambio de menos seguridad, menos salud y menos tiempo familiar.

No tiene que ser así para siempre
Tenemos que adoptar una nueva perspectiva que no sea aquella que nos enseñaron, pero sin mala intención, nuestros padres y maestros. 

Debemos dejar de confiar en el ingreso individual como único medio para progresar en la vida y empezar a cortar la relación entre tiempo y dinero, o sea, crear ingreso colectivo o ingreso pasivo.

Ingreso colectivo es lo que ganamos cuando tenemos personas o sistemas que trabajan para nosotros. Triste pero cierto, siempre habrán personas que trabajarán para hacer más rico al dueño del negocio porque eso el que prefieren en la vida.

Los inversionistas de propiedades y acciones reciben renta o dividendos por sus inversiones. Las personas que crean negocios online reciben ingreso mientras duermen. Este tipo de ingreso es pasivo.

Estos son ejemplos de ingreso donde el dinero que recibimos no tiene conexión con el tiempo invertido por nosotros mismos para crearlo.

Este tipo de ingreso nos da lo único que no podemos tener cuando estamos encadenados al ingreso individual:

Trabajar menos y ganar más
En otras palabras, tenemos más tiempo, más dinero y más libertad para disfrutar de ambos. Además gozamos de:

- Menos estrés

- Mejor salud

- Mejores relaciones

- Más felicidad

El dilema
Pero aún si decidimos invertir y comprar propiedades, franquicias o montar empresas encontramos varios dilemas:

90% de los dueños de propiedades de alquiler pierden dinero

90% de los propietarios de acciones pierden dinero

90% de dueños de empresas fracasan

Todos ellos salen perdiendo por una sencilla razón: ellos no conocen la ley del éxito.

La ley del éxito
Esta ley es muy simple: “Haz las cosas correctas, por los motivos correctos.”

Si hacés esto es imposible fracasar. Pero por supuesto, esto genera dos nuevas preguntas:

- ¿Cuáles son las cosas correctas que debemos hacer?

- ¿Cuáles son los motivos correctos para hacerlas?

O sabemos las cosas y motivos correctos o no lo sabemos. No sirve de nada tratar de adivinar. En la mejor de las hipótesis tenemos un 50% de posibilidades de tener éxito, pero siempre es menos, por eso el 90% fracasa, así que no es buena idea copiar lo que todo el mundo está haciendo. Copiar e imitar es sólo la receta para el desastre.

Existe una solución
Podemos ganarle la guerra a los problemas que se interponen entre nosotros y el éxito que deseamos y crear ingreso colectivo o pasivo. No podremos evitar los problemas, pero sí con tiempo, esfuerzo y disciplina, aprender nuevos conocimientos, habilidades y actitudes.

Así que, para terminar, hagamos un listado de todo lo que necesitamos:
- Necesitamos ingreso colectivo o pasivo para trabajar menos y ganar más.

- Necesitamos crear nuestro propio negocio y poder dejar de ser parte del negocio de otro.

- Necesitamos ingreso activo en el corto plazo, mientras construimos nuestro ingreso residual.

- Necesitamos un negocio al que no necesitemos dedicar mucho tiempo diario y que podamos iniciar con poco capital, ya que no tenemos ni tiempo ni dinero.

- Necesitamos aprender a hacer las cosas correctas por los motivos correctos.

- Necesitamos un negocio con poco riesgo para nuestro dinero, nuestro tiempo y esfuerzo, nuestra integridad, nuestras relaciones, nuestra reputación y nuestros empleos actuales (porque todavía necesitaremos de nuestro ingreso activo para sobrevivir)

Usá tu cabeza para pensar, no sólo para usar sombrero. Fijáte a tu alrededor qué necesita el mercado, o mirá adentro tuyo qué te obsesiona, o mirá en el espejo en qué carajo sos bueno. Empezá a crear algo en torno a esa idea. 

Empezá ya.

Ronal


No hay comentarios:

Publicar un comentario