jueves, 26 de diciembre de 2013

Por qué deberías ser el vendedor número uno de tu propio negocio?

¿Qué es un negocio?
Sea cual fuere el tipo de negocio que quieras emprender, debés entender que un negocio no es un hobby ni un pasatiempo. Si es así como lo ves, ese será todo lo que obtendrás. Podés encarar tu negocio de manera informal, pero después no te quejes por lo que cosecharás.

Definamos entonces negocio como el intercambio de recursos por dinero. Si no ganás dinero, no estás haciendo negocios.

El apalancamiento
La diferencia más importante entre ingreso individual e ingreso colectivo y pasivo es el apalancamiento.

Cuando la rueda de un automóvil entra en llanta, se utiliza una palanquita llamada gato para levantar el auto y cambiar la rueda. El gato es capaz de levantar mucho más que su propio peso. A mi eso me parece asombroso.

Podríamos usar un camión grúa para levantar el auto, pero de esta forma no habría apalancamiento eficiente, porque la palanca sería muy grande y sería hacer mucho ruido por pocas nueces. El trabajo se concreta, pero a un alto costo.

Eso es apalancamiento: lograr grandes resultados, con el uso de una pequeña palanca.

Haciendo las cosas incorrectas por los motivos incorrectos
Hablemos de Juan. No existe apalancamiento en que Juan invierta dinero en montar una despensa, compre mercadería y se ponga a trabajar día y noche en el negocio. No hay apalancamiento porque pueden pasar así diez años sin que Juan cumpla el objetivo de todo apalancamiento: trabajar menos y ganar más.

Ahora, supongamos que Juan monta una despensa, compra mercadería y empieza a trabajar. Cuando su ganancia le permite, contrata a José para que atienda la despensa. Juan premia a José de manera directa a su esfuerzo. José gana más porque produce más y Juan también gana dinero gracias al esfuerzo de José. Es ganar-ganar.

Con el excedente de dinero, en vez de usarlo para comprarse un automóvil más lujoso, ampliar su casa o realizar viajas a lugares exóticos para después publicar las fotos en Facebook, Juan prefiere reinvertir en crear más y más despensas. Juan debe hacer esto porque en nuestros países la mayoría de lo bancos no se arriesga a prestar dinero al pequeño emprendedor.

Juan monta otra despensa y coloca a María para atenderla. Y así lo hace una y otra vez. Va montando más y más despensas, que con el tiempo crecen y se convierten en supermercaditos y contrata más y más gente a la que elige cuidadosamente y paga acorde a su esfuerzo… después de todo, ellos están atendiendo a los clientes de Juan y ayudándole a ganar dinero, mientras él lidera a su gente.

Ellos son parte del equipo de trabajo de Juan y él les cuida para que estén contentos. Al cabo de diez años, en vez de estar esclavizado en su única despensa como en la primera opción, él es propietario de una cadena de minimercados con un competente y bien pagado gerente que administra su negocio. Trabajas menos y gana más. Ahora sí podría ser buen momento para empezar a comprar autos, casas y viajes.

El problema es que por lo general la gente que no trabaja como empleado de alguien, trabaja como autoempleado. O sea, “se compra un empleo” y se esclaviza al mismo. ¿Por qué? Porque Juan, tiene miedo de que un empleado no atienda a los clientes tan bien como él mismo lo haría, Juan tiene miedo que sus empleados le roben, Juan tiene miedo a arriesgarse en reinvertir su dinero y expandirse y Juan cree que nadie lo puede hacer mejor que él, por eso lo hace todo sólo.

Juan se ocupa de la contabilidad, de comprar la mercadería, de atender a los clientes, de cobrar a los morosos, todo eso, en vez de hacer las cosas que realmente traen dinero a su bolsillo y que talvez no podría delegar a nadie: buscar nuevas oportunidades de invertir su dinero para ganar más.

Eso es lo que todo dueño de negocio debería hacer: Vender (en el sentido más amplio de la palabra)
Sólo la venta expande el negocio, no la administración del dinero que entra.

Muchos dueños de pequeños negocios se equivocan y hacen las cosas incorrectas por los motivos correctos al dedicarse a administrar el negocio y contratan gente para la venta, cuando debería ser al revés. ¿Por qué hacen esto? Porque es más cómodo administrar que vender. El vender te expone al rechazo y al tener que estar cara a cara con el cliente y satisfacer sus necesidades.

Dejáte de perder el tiempo con tonterías y ponéte a vender.

Ronal

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